Pecar contra tu boca, hasta matarme la locura...

martes, 19 de octubre de 2010

Proyecto 4 de adictos a la escritura


Caminaba como siempre, mirando al suelo. Observaba con detenimiento las puntas de sus Converse rojas moverse adelante y atrás, adelante y atrás. Pasito a pasito, por un camino de baldosas, posiblemente no amarillas, como una Dorothy moderna, y algo mod, perdida en medio de un bosque de asfalto. No sabía que le ahogaba más, si todo el dióxido de carbono del aire o esa sensación de vacío que sentía cuando llegaba a casa. Quizá fuera hora de cambiar de vida. Es decir, ¿qué la impedía irse lejos de allí? Su madre la sobreprotegía, su padre no la hacía mucho caso, por lo que quizá era la hora de ir a un lugar nuevo.

- ¿A dónde te gustaría ir, Enrique? – preguntó en voz alta a su colgante de mariposa, el cuál su hermano Enrique le regaló el día de su cumpleaños, el último que celebró con él. – ¿Te gustaría un lugar cómo, no sé, Córdoba? – Hizo una pausa pensando qué le contestaría su hermano. – Si, quizá haga demasiado calor en verano para mí.

Muchas de las cosas se las consultaba a él, o por lo menos ella hablaba con él, el hecho de responderle no era algo que importase en realidad. Hablaba de lo que hacía durante el día, o de cómo se encontraba mamá. También de cómo estaba de ánimo, aunque a veces no hacía falta contárselo porque los ojos de color negro lo vaticinaban. Nunca sabía exactamente de qué manera llegaba a los sitios, porque sólo veía asfalto, y la cortina de pelo chocolate le tapaba la vista lateral como a los caballos que solo quieren que miren para el frente.

Aquel día llevaba su guitarra a la espalda ya que pensaba subir hasta el cementerio viejo a tocar algo puesto que allí sabía que no la molestaría a nadie, y de paso haría una visita a todos aquellos que no la tienen desde hace varios lustros. Pero antes pasó por un Starbucks a por un café humeante, un capuchino delicioso que le calentase los dedos antes de subir allí a rasgar su voz. En la cola dio a la persona de atrás al moverse, con su guitarra, y al darse la vuelta para pedir perdón volvió a atizarle.

- Quieta, juro que no te robaré el dinero. – soltó el golpeado subiendo las manos simulando un atraco curiosamente.

- Lo siento, en serio, pero este condenado trasto es más grande que yo. – y al alzar la vista, pudo ver a un chico rubio, de ojos azules mirándola. No era ni guapo ni feo, de ese tipo que pasaría desapercibido si no fuera por el color de sus ojos, intenso como el mar.

- No pasa nada, si me invitas al café. – Ella abonó su café con leche de comercio justo y le echó una sonrisa tímida.

Salieron juntos del establecimiento, y mientras paseaban ella averiguó que tenía ascendencia Noruega, más concretamente su padre, de ahí sus rasgos. Ella le habló de su manía a los peces, y al mar, aunque no le dijo el porqué. Al despedirse, junto al inicio de la cuesta que llevaba al cementerio viejo, Alex le preguntó si se volverían a ver.

- Quizá, puede que sí. Eso depende del destino – respondió evasivo.

- ¿De la casualidad? – Preguntó ella extrañada.

- O de la magia – acabó él.

Y Alejandra desilusionada terminó su camino, el amigo que parecía que había conseguido hacer, y no es que tuviese muchos, le acababa de dar largas pero bien.

- Vámonos Enrique – dijo mientras agarraba su gargantilla - menudo estúpido ¿no?

Dos días después, y haciendo el mismo camino golpeó sus pies, uno contra el otro, tacón con tacón, y cerró los ojos. Al abrirlos se encontró en el mismo sitio, y sin nadie nuevo a su lado, en la misma cafetería. Así que dándose por vencida cogió su capuchino y enfiló calles grises para ir a cantar cualquier cosa. Tarareaba, mirándose las puntas de los pies, moverse adelante y atrás, adelante y atrás; mientras el sol bajaba entre los árboles, y al levantar la cabeza para contemplar las cruces desvencijadas del camposanto recortarse en el horizonte, vio una figura alta esperando en el inicio de la cuesta. Echó la mano al cuello, y esbozando una sonrisa, susurró a su hermano.

- ¿Ves como la magia existe?

16 comentarios:

  1. Las dos primeras historias que se publican tiene hermanos que no se van del todo después de muertos en común.

    Me gustó tu historia. Seguro tiene continuación, no?

    Beso!

    ResponderEliminar
  2. Qué historia tan bonita, me ha encantado tanto la redacción como ese final tan mágico :)

    ResponderEliminar
  3. Bonita historia y bonito desenlace. Encaja muy bien con el personaje que has creado.

    ResponderEliminar
  4. Precioso. Me encantaría saber qué tienen las converse que últimamente me las encuentro en todo lo que leo.

    ResponderEliminar
  5. Muy bonito, Brokenwings!!! Tengo ganas de leer lo que sigue ¿O ya no sigue más? Lo malo de los buenos relatos es que siempre son demasiado cortos.
    Un besito

    ResponderEliminar
  6. Kyra tiene toda la razón: son siempre demasiado cortos, por eso son la maldicion de los que nos gusta extendernos en la escritura, je,je, Todo un reto por ello. Me gustó tu relato, muy bonito y mágico a la vez.Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. Hoooo, quedó gebial, bella y mágica;D

    me encantó cuando dice, que chocó los talones de la zapatillas... como si con ello hiciera un movimiento mágico, y al ver el chico, le dijer a su hermano que la acompaña allá donde vá en su corazón, que la magia existe;D

    lo adoré;D

    kisse

    ResponderEliminar
  8. muy dulce sobre todo el final, me gustó mucho

    ResponderEliminar
  9. Es una bonita historia. Por cierto, ¿qué significa mod? No lo había oído nunca, jeje.

    ResponderEliminar
  10. es precioso el final, muy esperanzador. Me ha encantado

    ResponderEliminar
  11. Muy bonita la historia,,,me encanta...

    ResponderEliminar
  12. Hola, me ha gustado mucho!! muy linda la historia y como Lana te pregunto, que significa mod? y me ha recordado mucho a mi historia, la mia mas larga y de otra época, pero sale un personaje guapo y tambien un colgante? que casualidad verdad? je je

    ResponderEliminar
  13. holaaaa!!! te acuerdas de mi o que?SOY Dámaris,de comopretendes.blogspot.com
    tia esq no recuerdo mi contraseñaaaa y no se pork no me deja entrar con mi mail!!!!!por eso te lo escribo con este nombree!!(q tmpoco se porq pone eduardo)
    en fin..una lastima k me esté perdiendo tantos capitulos de tu vida ¡,en parte claro pork siempre intento escribirte..sobre todo el dia de tu cumpleaños,que por cierto FELICIDADES!! un besazoo!! y como siempre..genial el blog

    ResponderEliminar
  14. ¡Gracias por la explicación de lo de mod, guapa! No tenía ni idea, jajaja.

    Besos,

    Lana.

    ResponderEliminar
  15. ¡Es una bonita historia llena de esperanza en la vida de Alex!

    Me dejaste con un excelente sabor de boca, mi querida Brokenwings.

    Saludos Karuna ^^

    ResponderEliminar