Pecar contra tu boca, hasta matarme la locura...

martes, 10 de abril de 2012

****Hay que saber elegir tus batallas****

¿Os acordáis de ese instante, ese preciso instante, dónde acaba la ilusión y empieza la cruel realidad? Ese momento cuando todo se vuelve difícil y ya nada son cuentos y finales de perdices con guarnición de patatas. No sé en qué momento tuve que renunciar a mis sueños por seguir los deseos de otras personas, como ser mayor, responsable, con obligaciones...
Me acuerdo de ayer, de que mientras miraba por la ventanilla del coche me di cuenta de que tendría que elegir entre mis sueños y tú. Fue un pequeño click lo que sonó en mi cabeza a la vez que pensaba que nunca me darías lo que yo quiero.  Y entonces me planteé, por un segundo si merecía la pena negarme a mi misma lo que llevo esperando desde que soy una niña, sólo porque tú no quieres ofrecérmelo. Al momento la pregunta se replanteó para convertirse en si tú serías capaz de obviar tus ideales para complacer mis fantasías.

De todos modos, me dio igual. Te cogí la mano del volante, entrelazando mis dedos con los tuyos, y te sonreí al mirarte a los ojos. Porque quizá, y solo quizá; parte de mis sueños ya se hayan hecho realidad contigo a mi lado.

1 comentario:

  1. A veces los sueños tardan en cumplirse... Precioso. Besos alados.

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