
24 años. Veinticuatro años. Uno detrás del anterior. Y joder, nunca pensé que pesaran tanto. Cuando en el colegio te preguntaban aquello de "¿Dónde te ves con 24 años?" Yo me hacía viviendo sola, con carrera acabada y trabajando en algo. Ahora tengo 24 (¿os he dicho que cuántos años he cumplido anteayer?) y todo sin acabar. La carrera, el proyecto de vivir sola, el proyecto de encontrar mi camino. Hasta ahora sólo he conseguido ser camarera, azafata de eventos, trabajar en una piscina municipal y ser becaria del vicedecanato de mi facultad. He trabajado si, pero nada para permitirme algo más que pagarme la carrera, la cual está acabando conmigo. ¿Y luego me preguntan que por qué no quiero celebrar mi vigésimo cuarto cumpleaños? Pues porque tengo que idear nuevas metas, porque mi vida no está en el momento ni el lugar que debería de estar. Porque hasta ahora solo puedo decir, que por lo menos me río de lo que me pasa. Otra cicatriz más para mí. Aunque puedo decir que esta va para el alma, y no para el cuerpo (menos mal, ya que en el cuerpo me sobran)
Eso, un año más, o un año menos...
Depende de como se mire...
24.