
De todas esas veces que te sentí dentro, de todas esa ocasiones en las que me hiciste suspirar, no fue ninguna la mitad de genial como la que me hiciste estremecer. Así que llámame estúpida por esperar tu regreso, o tonta por creer en los finales felices.
Sigo esperando para que vuelvas a casa y me enciendas...
Turn me on...