lunes, 2 de julio de 2012
****Espejos rotos****
A veces es un segundo. Te das cuenta de todo lo que ya no está aquí, de todo aquello que pasó y no supiste aprovechar. Y es en días como hoy, en los que el bochorno aprieta y juntas risas con amigas, recordando las cosas que eran importantes entonces, como la ropa que llevábamos o el chico al que mirábamos. "Cualquier tiempo pasado fue mejor" dice mi corazón, mientras la mente me recuerda que sigo cumpliendo años pero no sueños. Por eso es ese segundo en el todo se rompe sólo para comenzar un nuevo camino, que no sabes a dónde te llevará, y aunque te aterre seguir andando, irás hacia adelante por muy gastados que tengas los zapatos.
Por muy secas que tengas las lágrimas.
martes, 10 de abril de 2012
****Hay que saber elegir tus batallas****
Me acuerdo de ayer, de que mientras miraba por la ventanilla del coche me di cuenta de que tendría que elegir entre mis sueños y tú. Fue un pequeño click lo que sonó en mi cabeza a la vez que pensaba que nunca me darías lo que yo quiero. Y entonces me planteé, por un segundo si merecía la pena negarme a mi misma lo que llevo esperando desde que soy una niña, sólo porque tú no quieres ofrecérmelo. Al momento la pregunta se replanteó para convertirse en si tú serías capaz de obviar tus ideales para complacer mis fantasías.
De todos modos, me dio igual. Te cogí la mano del volante, entrelazando mis dedos con los tuyos, y te sonreí al mirarte a los ojos. Porque quizá, y solo quizá; parte de mis sueños ya se hayan hecho realidad contigo a mi lado.
lunes, 9 de abril de 2012
****Miles de mariposas****
Lo único que necesito es que me digas que soy la chica más bonita que jamás has visto vestir de blanco. Y que me recuerdes cada día de tu vida como cuando me viste caminar hacia ti. Sin más.
Ya ves, soy muy simple. Sabes que siempre lo he sido.
lunes, 26 de marzo de 2012
Adictos a la escritura: proyecto de Marzo.
sábado, 4 de febrero de 2012
****Sonrisas****
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| Feliz en un mar de dudas. |
jueves, 26 de enero de 2012
Adictos a la escritura: Proyecto Enero 2012
Estoy esperando encima de un cojín de color blanco. Oigo gente a mi alrededor, y si miro hacia arriba puedo observar un techo muy alto. Hace apenas unos quince minutos estaba en una caja de terciopelo verde, y solo había salido para ser expuesto en un escaparate donde miraba la vida pasar. Y ahora, me encuentro aquí, siendo parte de algo que todavía no comprendo muy bien.
Noto que la niña que porta mi cesta se levanta de su sitio y camina. Puedo distinguir a un chico y una chica frente a un señor vestido de negro. La mujer es preciosa, lleva un vestido vaporoso del color de las alas de los ángeles. El hombre mira con determinación los ojos de ella y empieza a hablar cuando le cede la palabra el señor de negro.
- Sé que estos no son los votos tradicionales, pero no podía dejar pasar la oportunidad de decirle a todo el mundo lo importante que eres para mi. - De repente, el chico me agarra con sus dedos mientras sigue hablando. - Esto, - y me alza un poco - significa mucho más que el hecho de que estás casada. Un círculo no tiene principio ni fin, como el amor que yo siento por ti. Por lo que este anillo, representa mi amor infinito e incondicional. En lo bueno, y en lo malo; - con la mano izquierda coge la de la chica, y con su mano derecha, donde yo me encuentro me acerca a sus dedos finos y cálidos - en la salud y en la enfermedad; en la riqueza y en la pobreza, hasta que uno de los dos decida dejar de ser parte de esto.
Para eso había sido concebido. Para unir a dos almas que vagaban solas hasta que decidieron emprender un camino juntos. Porque soy la representación del infinito, el incluso más allá de la muerte.
Tengo un significado mucho más lejos de mis quilates.
lunes, 19 de diciembre de 2011
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Proyecto de adictos a la escritura de Noviembre.
desnudos en la tierra conquistando la belleza..."
"Leñador y la mujer américa" de Zahara.
Quizá no estaba hecha para amar. Era a la conclusión que había llegado tras una vida de indiferencias. Y no es que no lo intentase. Hasta que apareció. Al pricipio pensó que era imposible que sintiera "eso" dentro de su pecho cada vez que miraba a sus ojos grandes y ambarinos. En cuanto lo acariciaba, estaba más que segura que no había otra cosa tan suave en el mundo.
Había oído muchas veces sobre lo que era querer proteger a lo más querido, y empezaba a comprenderlo. Sabía que lo defendería en cuerpo y alma. Que no dejaría que nada malo le pasase. Y jamás lo hubiese pensado cuando lo encontró a la salida de la discoteca en aquél callejón oscuro. Se miraron, y supieron que iban a ser compañeros por lo que les restaba de vida.
Ella tomó la decisión de llamarle Black. Por su pelaje oscuro. También sabía que aquel cruce entre husky y pastor alemán mordería a quien osase tocarla.
Sin proponérselo, nació el amor más puro que podía contener su corazón. Al mejor compañero.
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La idea nació de la canción entera. Aunque solo ponga un fragmento.
domingo, 20 de noviembre de 2011
****No es bueno pensar****

Haciendo retrospectiva miro todo lo que he dejado atrás. Y es una redundancia, pero curiosamente hay cosas que viniendo desde lejos las tienes ahora contigo, sin embargo otras ya no están. Aún creo en un lugar mejor que este, pero no lo creo con otra persona distinta a la que tengo a mi lado. Aún creo que podré llegar a ser alguien. Puede que no existan más paraísos que el que yo me invente, pero me seguirá pareciendo lo mejor que tengo.
Ahora me doy cuenta de que echo de menos a ciertas personas que ya no aparecen en mi vida, y por más que me gustaría, sé que seguramente les dé igual. También he aprendido que mis desgracias no son las peores, que hay gente mucho peor que yo. Me han enseñado que a veces se debe de ser un poco egoísta y pensar sólo en ti. En estos momentos, creo que tengo que alejarme y encontrar perspectiva. Encotrarme.
lunes, 3 de octubre de 2011
****Crecer, pero no madurar****

Quizás todo se me pegó de crecer en un sitio que estaba roto. Quizá aprendí a pegar con sonrisas lo que no podía arreglarse. Pero me da igual.
Me enseñaron pronto a darme por vencida, a que las cosas grandes les pasan a otros y no a mí. Quedó grabado a fuego en mi cabeza que jamás seré la princesa por la que el príncipe lucha contra el dragón, lo que en parte me dio pie para enamorarme del villano.
También me dijeron que aprendiese a asumir las derrotas, porque sería, y probablemente seré lo que tantas otras personas en la vida. Nadie relevante. Nunca seré actriz. Ni escritora, ni probablemente presidenta del gobierno. No sé si seré capaz de ver más mundo que las cuatro paredes de mi habitación.
A pesar de lo que aprendí, de lo que me enseñaron y lo que me dijeron...
Seguiré intentando volar lejos...
lunes, 19 de septiembre de 2011
Proyecto de adictos a la escritura de Septiembre.
Caminaba descalza sobre la hierba, sintiendo cada brizna acariciando la planta de sus pies. Intentaba buscar un camino, una salida que le enseñase hacia dónde tenía que correr. Estaba harta de estar quieta en el mismo sitio, esperando a por más y mejor.
Así que decidió que ya era hora de hacer camino, como Machado dijo alguna vez. Por lo que cogió sus zapatos y se los puso. Si la vida quería poner piedras en la senda, intentaría esquivarlas, no es la primera vez, ni la última que un problema quiere chafarle la ilusión. Por esa razón ella será más fuerte, pisará más rápido y llegará lo antes posible a un destino que la espera con los brazos abiertos.
O eso le gusta creer a ella porque ahora mismo, lo único que siente es el suave césped cosquilleando en sus pies...
jueves, 25 de agosto de 2011
jueves, 18 de agosto de 2011
****Pack up the trouble...****
Me miran el pelo rojo. Ya sé que no debería llevar el pelo corto, y teñido, que no debería pasear de tu mano. Ya sé que soy demasiado descarada, atrevida y malhablada. Ya sé que no encajo en el perfil de señorita. Ya sé que soy demasiado pobre, demasiado aventurera, demasiado poca cosa. Sé que no me importa el futuro... que no me afecta mi pasado. Me da igual lo que susurren.
Sé que te tengo, es suficiente. Aunque para muchos sea demasiado.
"I don't care what the people may say
What the people may say about me"
martes, 9 de agosto de 2011
****the nearness of you****
Al principio, cuando te conocí arrugué la nariz. No me gustaste del todo. Eras distinto a los demás. No hablabas demasiado, no te acercabas a ninguna chica en especial y si quitamos los ojos azules por lo demás no eras gran cosa. Otro chico del montón.
Pero fue dos años después cuando decidí que eras el chico con el que iba a casarme, costase lo que costase. Aunque tú todavía no lo sepas, acabarás dándome el "si quiero", porque me miras con dulzura, y porque cada fibra de mi ser sonríe cuando me abrazas.
Esperarás a que llegue de blanco, y no será el final del cuento, si no el principio de mucho más...
sábado, 30 de julio de 2011
****De estrellas en el cielo que no brillan****

Miro hacia arriba y reflexiono sobre si de verdad los que faltan están ahí mirándonos. El sol calienta y es agradable ver pasar nubes de nata. Una ligera brisa agita la hierba algo alta mientras todo huele a tranquilidad, a no es el día de pensar en cosas banales como la vida real. Cierro los ojos sintiendo como el sol calienta mis párpados, y alargo una mano para encontrar la tuya a mi lado. Entrelazamos los dedos y creo que es el momento más feliz de mi vida. Así, sin nada más.
Solo escuchando a nuestros corazones latir a la par.
jueves, 14 de julio de 2011
****Hoy voy al grano, te voy a meter mano****

Me mira desde la esquina de la discoteca, la que linda con la puerta de salida, o entrada, depende de la dirección. Yo le devuevo una caída de párpados. Un juego que me sé, al que siempre que empiezo la partida tengo una ligera idea de cómo y cuándo va a terminar. Se acerca, intercambiamos un par de palabras, y yo me invento un nombre, porque si quieres ganar en esto debes guardarte las espaldas. Él me dice lo guapa que me encuentra sin hacerse ni una ligera idea de que no hace falta tanta tontería, que sé lo que quiere, y yo también.
Me lleva a su apartamento y subimos las escaleras encendiendo la mecha. Noto sus dedos serpenteando por mis muslos hacia arriba. Escalofríos recorren mi espina dorsal. Entramos a ciegas mientras un reguero de ropa da pistas de hacia dónde nos dirigimos. Hacemos una parada en el salón, y mientras me sienta en la mesa del comedor sus manos se pierden dentro de mi falda. Yo ahogo un gemido en su hombro. Rodeo su cintura con mis piernas y a medio vestir me lleva a su habitación.
Me doy cuenta de que me deja en la cama. Se baja los pantalones agitando las piernas y los saca con los pies, mientras yo me deshago de la poca ropa que me queda.
Después de un par de horas busco mis cosas mientras duerme. Salgo por la puerta y llamo a un taxi. Mi sonrisa es permanente en la cara.
Me encanta jugar a no ser yo...
lunes, 11 de julio de 2011
Proyecto de adictos a la escritura Julio
El humo de las velas ya consumidas se elevaba por encima de mis ojos. Después de haber pedido el deseo que nunca se cumple miraba atenta a la tarta, ajena a las felicitaciones y haciendo un rápido repaso de mi corta vida. Como aquella vez en la que le hice una poesía a una flor con mi mitad. O aquella otra en la que me besaron por primera vez en un pasillo abarrotado.
Ha pasado tanto tiempo desde que he nací, pero es tan poco lo que he vivido, que observando el cartel de chocolate en el que pone felicidades se me pasó por la cabeza miles de cosas, y por el corazón miles de sentimientos agrupados en un solo latir.
Siendo como era todo ahora, lo más fácil sería perderse, pero cómo hacerlo si ya no quedan sitios para naufragar, como dice la canción, si no hay más que selvas de cemento. Quizá lo más difícil de todo sería quedarse y afrontar algo que en el fondo me dejará vacía, pero no tendré que hacer el esfuerzo de tener que cambiar
Así que a veces cuando me preguntan si yo veo el vaso medio lleno, contesto que depende de la sed que tenga porque la variedad de grises es tan extensa que pasar del negro al blanco se convierte en un agradable paseo. Mientras tanto mi cabeza sigue dándole vueltas a este día. Otro más, u otro menos, depende del agua que haya en el vaso.
¡Qué complicada era la vida! Pero aun así, qué sencilla resultaba cuando te centrabas en un beso, una sonrisa o una palabra amable. Demasiado bonita, demasiado cruel. Exactamente como ese cumpleaños. Como esas velas consumiéndose.
Felicidades a Adictos a la escritura, y a todos lo adictos. Para que sean por lo menos 100 años más.
lunes, 27 de junio de 2011
Proyecto de adictos a la escritura Junio

Le estaba observando otra vez. Desde su rincón entre las sombras de detrás de la barra del bar. Le miraba ávidamente, con ganas de devorarle con los ojos, con las manos y con la boca. A besos, a mordiscos y a caricias. Imaginaba un instante con él, entre sus brazos e imaginaba cada dedo de su mano recorriéndole la cadera. Le anhelaba cada segundo. Le echaba de menos antes incluso de tenerlo. Pero lo soñaba.
Así cada día durante tanto tiempo que ni se acordaba de cuándo había sido la primera vez que le había mirado. Pero ahora por fin estaba decidida a hacer algo. De no quedarse en el podría, o el debería. Dejaría de soñarlo.
Estaba urdiendo un plan para poder tocarlo, para hacerlo suyo. Y no había fallos.
Sólo quizá, la rubia que colgaba de su brazo.
¿El asesinato era una opción?
Sí, tenía un plan.
viernes, 27 de mayo de 2011
****Make it or break it****
martes, 24 de mayo de 2011
Proyecto de adictos a la escritura Mayo

Demonios...
Estaba tumbada en el sofá cuando picaron a la puerta. Me levanté a abrir con desasosiego. Mis demonios personales venían a hacerme una visita. Quise decir que no estaba, que volvieran mañana, pero ya era demasiado tarde.
Venían a reclamarme los besos de ayer, llegaron para reprocharme la sonrisa que estaba en mi cara cuando estábamos juntos. Solo querían recordarme que esto no durará más de venticuatro horas seguidas. Únicamente aparecieron para decirme que esa ilusión que anoche sentía era solo una mentira disfrazada de cosas bonitas. Malditos demonios.
Les eche de mi salón, sin dejar que se terminaran el café por impertinentes. Aún vivo dentro de esos instantes. Y ya me verán en el limbo dentro de 454 minutos exactamente, pero de momento, no hace falta que vengan a mi casa a amargarme la tarde del domingo...







